Me llamo Luz Aidé Niño Melo, he sido docente de prescolar en la Escuela Prema y ahora soy voluntaria como tallerista de Educación en Valores Humanos los sábados con la Escuela Complementaria. Conocí este hermoso proyecto gracias a los padrinos de bautizo de mi hijo. La Escuela Prema apenas iba a iniciar su primer año en preescolar y mi esposo y yo estábamos buscando colegio para el niño, no dudamos en

ponerlo aquí a pesar del esfuerzo que nos implicaba transportarnos, hora y media por recorrido, una parte en bus y otra caminando. Debido a la distancia y el tiempo, decidí quedarme durante toda la jornada de estudio para esperarlo, entonces empecé a colaborar en tareas de oficina, en la cocina y como auxiliar de los profesores, así fue la forma en que me enamoré de esta profesión y de este proyecto.

NUESTRA CAUSA

Por ese tiempo me dedicaba a las labores del hogar y ayudaba a mi esposo en la zapatería, pero acompañando cada día a mi hijo a la Escuela Prema me di cuenta que me encantaba la docencia y estar con los niños, así que empecé a estudiar para ser técnica en primera infancia, ahora sigo estudiando para licenciarme. La escuela me abrió las puertas, me mostró que la educación sin amor no es posible, que los valores humanos transforman vidas tan pequeñas como la de los niños y tan mañosas como la de los padres, yo misma me veo transformada, soy otra, Barroblanquito es otro.

CONOCE NUESTROS VOLUNTARIOS

Lo mejor que me ha pasado es ser docente de la Escuela Prema, es una escuela llena de amor, de alegría, donde los niños te reciben con los brazos abiertos, donde se puede dejar marcas positivas en el corazón de los niños y de los padres. Por ejemplo, tuve una niña que le encantaba los cuentos y los cantos que cada día compartíamos en clase y cuando llegaba a su casa no hacía más que repetir a sus padres el cuento y el canto que habíamos aprendido. Les enseñó que existen palabras mágicas como por favor y gracias y que ellos no la estaban practicando. Al finalizar ese año conocí la historia porque la madre de la niña se me acercó muy agradecida con la escuela y conmigo por haber sembrado en su hija tan valiosos valores.

Educare es universal, no sigue creo ni religión, es para todo el mundo. Me siento muy feliz de ser voluntaria en esta escuela, de poder ver la sonrisa de los niños cada vez que vienen, de todo lo que he podido aprender de ellos, de poder servir de esta forma. Ojalá todos puedan tener una oportunidad como la mía, que puedan conocer el amor incondicional a través de proyectos como este y que filosofías como la de Educare transformen sus vidas como lo ha hecho conmigo y lo sigue haciendo. Sueño con una Escuela Prema que abra sus puertas a más niños, que podamos tener primaria y bachilleres graduados con la misión de llevar el legado de los valores humanos a todas partes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Change Language To: Español English

Seleccionar Moneda
COP Peso colombiano
A %d blogueros les gusta esto:
Subir